The Impressions – This Is My Country (1968)

Sé que las comparaciones son odiosas, pero no puedo evitarlas. Pienso en la década de los 60 y la comparo con los últimos diez años, musicalmente hablando, y es evidente por qué muchos pensamos que aquella fue seguramente la mejor época de la música popular. ¿Qué ha pasado en el mundo de la música entre 2016 y 2026? ¿Qué innovaciones, nuevas tendencias, revoluciones han tenido lugar? Vale, seguro que alguna ha habido. Pero ahora pensad en todo lo que ocurrió entre 1960 y 1969. ¡Parece que en lugar de diez años hubiesen pasado 40!

Todo viene a cuento de este disco de The Impressions titulado This Is My Country publicado en 1968. Los componentes del grupo eran casi los mismos que en 1961, salvo las marchas de Arthur Brooks y Richard Brooks. Sin embargo, ¡qué diferencia! Podemos comparar la imagen de portada de este disco con las fotos de The Impressions de principios de la década en las que aparecen Curtis Mayfield, Sam Gooden y Fred Cash trajeados. Diferencias: las mismas que hay entre la Motown de 1962 y la de 1971, entre «Be my baby» y «Respect», entre «Try me» y «Say it loud, I’m black and I’m proud», entre los Temptations de «My girl» y los de «Ball of confusion».

Vale, quizás he hecho alguna trampa, ya había canciones reivindicativas en 1962 y soul simplón en 1969, pero quiero llamar la atención sobre la evolución de la música negra en pocos años. Evolución que lógicamente implicó a gente concienciada como Curtis Mayfield. Si en 1965 hacía el llamamiento «People get ready», aquí directamente reivindicaba que los Estados Unidos, ese supuesto país de las libertades y las oportunidades, era tan suyo como de cualquier otra persona. De cualquier otra persona blanca, se entiende.

Mayfield lo hizo sin sonar enfadado, al menos no demasiado. Canta «Some people think we don’t have the right to say it’s my country» como podría estar cantando un delicioso medio tiempo soul, orquestado con delicadeza, sobre cualquier otro tema menos peliagudo. Sin aspavientos, sin gran afectación, pero con firmeza: este es también nuestro país. Una reivindicación que suena incluso más potente en «They don’t know», inspirada por el asesinato del Dr. Martin Luther King. Tras lamentar la pérdida de otro líder, y con la mosca tras la oreja al ver que mucha gente pensaba que la batalla estaba perdida, afirma que «But they don’t know every brother is leader, and they don’t know every sister is a breeder«. Todo ello, otra vez, cantado sobre el mejor y más atractivo colchón musical. Conviene recordar que por ahí andaban los Funk Brothers (según las diversas fuentes consultadas) creando los sonidos que iban a encapsular y transmitir el mensaje. Aunque fueran el grupo residente de Motown, tiene sentido que tuvieran que buscarse la vida mientras el sello de Detroit cada vez más iba desplazando su infraestructura hacia California. De hecho en esos años era habitual que los Funk Brothers participaran en grabaciones de otras compañías.

Las dos canciones mencionadas, las dos grandísimas canciones que os acabo de invitar a escuchar, son quizás las cumbres (lo abren y cierran) del disco, pero hay bastante más. Está por ejemplo esa otra maravilla titulada «Stay close to me» que, ahora sí, es simplemente una canción de amor. Con ese inicio tan Motown (de hecho recuerda muchísimo al arranque de «This old heart of mine» de Holland-Dozier-Holland, una canción que Mayfield ya había medio plagiado en «Can’t satisfy») la diversión está garantizada, y la calidad también. Sí, en This is my country no hay solo reivindicación y llamamientos a la acción. De hecho la gran mayoría de las canciones son simplemente estupendas canciones de soul pop sedoso, sofisticado pero bastante inofensivo, que hablan de amor, desamor, relaciones, deseos y arrepentimientos.

Curtis Mayfield es el autor de la gran mayoría de las canciones, aunque hay un par que vienen firmadas (solo o en compañía de otros) por otro grande, Donny Hathaway: «Gone away» y «You want somebody else». Vale, no son las mejores del disco pero es que el nivel estaba muy alto. Mayfield ya no tenía nada que demostrar, aunque lo haría sobradamente en los años siguientes, pero es que incluso las canciones aparentemente más intrascendentes, como «I’m loving nothing» o «Fool for you», tienen algo magnético que obliga a prestarles atención. Ese algo creo que está claro, y es la suma de talentos: un Mayfield tocado por la varita de los dioses y las musas, el buen hacer de los instrumentistas y la exquisita producción de . Incluso sin atender a las letras, solo a la instrumentación, se puede disfrutar muchísimo de este This Is My Country. Un disco con el que The Impressions daban un salto en su evolución, un paso adelante en un camino que ya compartían con gente como The Dells o The Temptations y que más adelante seguirán Marvin Gaye o Stevie Wonder.

No he mencionado que Curtis Mayfield llevó sus ansias de independencia más lejos todavía al fundar su propio sello, Curtom, para poder hacer lo que realmente le viniera en gana. El primer disco que sacó fue este, después de que su grupo The Impressions llevara toda una vida con ABC/Paramount. Toda una declaración de intenciones, una apuesta fuerte que ya sabemos que le salió perfecta, no solo por este disco sino por la grandiosa carrera en solitario que llevaría a cabo en los 70. La lucha por la autonomía creativa estaba en el aire, era el signo de los tiempos, y Mayfield estuvo a la cabeza de la manifestación.

Pero bueno, sin más palabrería os invito a que dediquéis media horita, porque no dura más, a escuchar esta pequeña maravilla titulada This Is My Country.


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