Lesley Duncan, Elton John y Alan Parsons

En 1979 The Alan Parsons Project publicó el álbum Eve, su cuarto disco. Siguiendo la línea de trabajos anteriores, había un concepto temático. En este caso la idea era rendir homenaje a las grandes mujeres de la historia, aunque finalmente se generalizó y amplió para simplemente juntar un puñado de canciones sobre relaciones. Insistiendo, más o menos, en las fortalezas de las mujeres y las deficiencias de los hombres. Supongo que por ese motivo, para ser coherente con la temática, por primera vez, se incluyeron dos voces femeninas entre los muchos intérpretes que pasaron por los discos del Project. Una era la cantante de sesión Clare Torry, famosa por su inmortal interpretación vocal en la canción «The great gig in the sky», del disco The Dark Side of The Moon de Pink Floyd. Clare fue la voz de «Don’t hold back». La otra era Lesley Duncan, que aportó su voz al maravilloso tema que cierra el álbum, «If I could change your mind».

La interpretación vocal de Duncan en «If I Could Change Your Mind» es realmente poderosa y desgarradora. Su voz recorre todos los posibles matices que puedan existir entre la fragilidad y la firmeza, adaptándose a la perfección a la sensibilidad y melancolía que transmite la canción. ¿De dónde había salido esa enorme voz? ¿Era una cantante conocida? ¿Había hecho algo más en su carrera? Es de suponer que sí, por eso la escogería Alan Parsons, pero en aquellos tiempos sin Internet seguro que solo un puñado de privilegiados sabían que Lesley Duncan era una cantante y compositora con bastante prestigio dentro del gremio, y que no era más famosa porque realmente no les gustaba ser conocida. De hecho tenía un gran pánico escénico.

Lesley Duncan trabajaba como camarera en Londres a principios de los 60, mientras perseguía su sueño de que alguien, o ella misma, llegara a interpretar las muchas canciones que llevaba componiendo desde los 15 años. Una maqueta suya llegó a oídos de alguien en EMI y finalmente le ofrecieron la oportunidad de grabar un sencillo. Entre 1963 y 1968 llegó a publicar una decena de canciones. Todas cortadas por un patrón similar: pequeños temas de pop adolescente con títulos tan inofensivos como «I want a steady guy», «When my baby cries», «You kissed me boy» o «Run to love». En paralelo, Lesley participaba haciendo coros para otros artistas. Pronto empezó a hacerlo para Dusty Springfield, y siguió con ella durante casi toda la década de los 60.

Aunque le iba bastante bien como corista, ganándose cierta reputación, Lesley no dejó de escribir canciones y sacar sencillos. Ninguno alcanzaba gran repercusión, pero ella se sentía cómoda en esa situación. Todo cambió en 1969, cuando publicó «A road to nowhere». No por esa canción, sino por la cara B, un tema titulado «Love song». Lesley Duncan había hecho coros para alguna canción de Elton John, en su primerísima etapa, y también para Kiki Dee. De alguna forma Elton escuchó su canción «Love song» y le encantó. Tanto, que para su tercer álbum Tumbleweed Connection (1970) decidió hacer una versión. Tras tres discos, era la primera vez que Elton John grababa una canción que no había escrito él mismo con Bernie Taupin. Por supuesto, la voz femenina que se escucha junto a la de Elton es la de la propia Lesley Duncan, que también toca la guitarra.

«Love song» ha sido grabada posteriormente por más de cien intérpretes, convirtiéndose en su canción más conocida. Gracias a su éxito consiguió grabar sus propios discos, publicando cinco álbumes entre 1971 y 1977. Nada excepcional ocurrió con ellos, y el terror de Lesley a ser famosa tampoco ayudaba. Entre esos discos los hay verdaderamente interesantes, por ejemplo Sing Children Sing (1971), el comprometido Earth Mother (1972) o Moon Bathing (1975). En el primero de ellos incluyó «Love song», como no podía ser de otra forma. Además Elton John colaboró con ella tocando el piano en el disco. En aquellos trabajos consiguió, por fin, que algunos de sus sencillos fueran más escuchados. Entre ellos estaba «Lullaby».

Lesley, sin embargo, seguía trabajando como cantante de sesión. Volvió a colaborar con Elton John en el disco Madman Across The Water, y también se oye su voz en The Dark Side of The Moon. Aunque fue Clare Torry la que se llevó todos los elogios por su ya mencionada interpretación de «The great gig in the sky», es Lesley Duncan quien hace los coros (junto a otras cantantes) en canciones como «Time», «Us and them» o en ese (otra vez) maravilloso cierre de disco que es «Brain damage / Eclipse».

Ahora eran otros cantantes famosos quienes querían salir en los discos de Lesley Duncan, pero ella nunca quiso dar el paso definitivo. Prefería estar en segundo plano, como en la grabación del musical Jesus Christ Superstar. De hecho, hacia finales de los 70 se casó, tuvo dos hijos y se retiró prácticamente del mundo de la música. Un retiro del que solo volvió cuando su viejo conocido Alan Parsons, que recordemos que fue ingeniero de sonido en The Dark Side of the Moon, pensó en ella como la voz de «If I could change your mind». Grandiosa elección, sin la que ya casi no podemos imaginarnos la canción. Puntualmente siguió escribiendo canciones, algunas para gente como Scott Walker, aportando su voz como corista y también lanzando algún sencillo, como por ejemplo una versión del «Masters of war» de Bob Dylan que publicó en 1982.

Lesley Duncan falleció en 2010, a los 66 años, y pronto se publicaron algunas recopilaciones de sus canciones que trataron de acercar su discografía a las nuevas generaciones. Tampoco ocurrió nada, así que Lesley se ha convertido en un pequeño secreto dentro de la historia del pop al que vale la pena prestar atención, sobre todo a sus propios discos, injustamente olvidados.

Os dejo aquí una selección de sus canciones, también otras que no compuso pero en las que sí participó, en el que es el segundo volumen de The C90 Tapes. Una pena que no estén sus discos en solitario al completo, pero pueden escucharse la mayoría de sus canciones en YouTube.


Descubre más desde Música Para Leer

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑