
The Pretty Things pueden no tener tanto nombre como otras bandas de la British Invasion, pero son sin duda una de las más interesantes propuestas musicales que surgieron en las Islas Británicas a mediados de los sesenta. Un año antes de publicar la que está considerada como su obra maestra, S.F.Sorrow (1968), lanzaron este disco llamado Emotions en el que fusionan a la perfección el R&B británico con la incipiente psicodelia. Un álbum variado, incluso algo disperso, y que sin duda se vio perjudicado por las tensas sesiones de grabación, la relación con su discográfica y las deserciones en el seno del grupo, pero que es una muestra de la genialidad de Phil May y Dick Taylor para crear canciones que pueden ser tan costumbristas y ácidas como las de los Kinks (“Children”, “Death of a socialité”) y tan potentes y negras como las de Spencer Davis Group (“There will be another day”). A pesar de que los arreglos orquestales de los diversos productores (impuestos por la discográfica) que metieron mano al disco no fueron completamente del agrado del grupo, lo cierto es que temas como “The sun” o “House of ten” desprenden una belleza mágica que rivaliza con algunos de los mejores momentos del pop barroco. Emotions es un disco infravalorado, quizás por las circunstancias, considerado un trabajo contractual y de transición, pero escuchado sin prejuicios revela el talento de unos compositores que, aunque no tuvieron la suerte de algunos de sus coetáneos, estaban a punto de demostrar que no tenían demasiado que envidiarles.
(publicado originalmente en el número de abril de 2017 de la revista Ruta66)
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