
La marcha de Gene Clark, su principal compositor, durante las sesiones de su tercer álbum, pareció pillar con el pie cambiado a los restantes miembros de The Byrds. Quizás por eso entregaron un disco irregular como Fifth Dimension (1966) con momentos cumbre como “Eight miles high” junto a canciones menores y las habituales versiones, aunque esta vez ninguna fuera de Dylan. Con tiempo para reorganizarse, en apenas un año se pusieron las pilas y gente hasta entonces en la sombra, sobre todo Chris Hilman, se colgaron los galones y asumieron su nuevo papel. En Younger Than Yesterday los Byrds hicieron de la necesidad virtud, y la variedad de estilos que en su anterior álbum parecía reflejar indecisión y desorientación aquí da lugar a un gran trabajo en el que se ven plasmadas todas las facetas en las que destacaron en algún momento de su carrera. «So you want to be a rock’n’roll star» es sin duda una de las mejores canciones de los 60 en su estilo, mientras que «Have you seen her face» es una maravilla de folk pop con un Hilman especialmente inspirado. Se recupera la costumbre de incluir una versión de Dylan (y vaya versión, ¡»My back pages»!), al tiempo que sus coqueteos con la psicodelia dan sus últimos e interesantes coletazos («Mind gardens») y empieza a asomar, en temas como «The girl with no name» o «Time between», su interés por actualizar el country de la misma forma que hicieron con el folk años antes. A pesar de estar considerado, con razón, un disco de transición entre sus dos etapas más destacadas, se trata de un álbum más que interesante.
Texto publicado originalmente en el número de febrero de 2017 de la revista Ruta 66
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