
A principios de los 70 la mayoría de figuras del soul publicaban discos comprometidos, con mensaje. Mientras tanto, Al Green asomaba la cabeza con su disco de 1971, Al Green Gets Next To You, aunque todavía no se le consideraba uno de los grandes ni había conseguido ningún número uno. Lo logró en 1972 manteniéndose fiel a lo que fue el soul en sus inicios, al menos si consideramos a Sam Cooke uno de sus padres: una celebración de la carne bajo un manto místico, casi religioso, herencia de sus orígenes góspel. Let’s Stay Together fue la consagración de Green y con él arrancó una lista de discos triunfales publicados por el sello Hi Records – al igual que su anterior álbum – que marcaron un estilo, ajeno a modas y movimientos, tan pulcro y suave como incendiario.
Desde luego el disco debe mucha de su fama y ventas al tema titular, una de las cumbres del soul de los 70. Sin embargo no pueden dejarse de lado canciones como “Old time lovin’”, en el que se acerca a los mejores momentos del mencionado Sam Cooke, “So you’re leaving”, con su sedoso groove, o la espectacular versión que se marca del “How can you mend a broken heart” de los Bee Gees, dándole la vuelta como a un calcetín para calentarla a la lumbre del mejor soul. Al Green demostró que como cantante no tenía nada que envidiar a nadie: los matices e inflexiones de su voz, sus modulaciones entre carnales y ascéticas, le impulsaron a lo más alto. La engrasada maquinaria de Hi y sus músicos de acompañamiento hicieron el resto.
(texto publicado originalmente en la sección «Hace 50 años» de la revista Ruta 66, en enero de 2022)
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