Ocurre cada cierto tiempo, y últimamente con muchísima frecuencia. Me refiero a ese fenómeno consistente en encontrar un disco viejo en un desván, descubrir que pertenece a un(a) artista del periodo 66-74 (preferentemente), rebuscar en la historia para averiguar que el personaje en cuestión pasó sin pena ni gloria, que vendió menos de 500 copias... Leer más →